En la entrada anterior de esta serie, La Abeja Aprendiz, abordamos los primeros días de las abejas dentro de la colmena, hasta que debutan como recolectoras. También avanzamos que se guían por el “baile de las abejas” y cuentan con el acompañamiento de las recolectoras veteranas en sus primeras salidas. Este artículo trata sobre las capacidades cognitivas de las abejas en el arte de la recolección.

Una Abeja, un Mapa

En los primeros viajes en compañía de las recolectoras veteranas, las debutantes empiezan a localizar aquellas flores codificadas en el baile de las abejas. Pero, el propio recorrido también les permite registrar las primeras referencias visuales, como un árbol, un arroyo, un edificio... Estos puntos empezarán a alimentar un incipiente mapa del entorno que se irá completando y actualizando cada día, convirtiéndose en la referencia principal para la navegación.

Para ver el video del experimento, haz clic en la imagen

Tras el vuelo inaugural, cada abeja empieza a explorar por su cuenta, alimentando su mapa visual con referencias. Su campo de trabajo se debe situarse dentro de unos cinco Kilómetros a la redonda de la colmena. Explorará hasta encontrar una fuente de néctar y polen. Entonces, volverá a la colmena guiada por el mapa que ha memorizado sobre el terreno. La imagen y video de la derecha muestra colmenas tal y como las encontraría una abeja en un viaje de vuelta tras ser liberada a 1 Km de distancia. La figura debajo ilustra el mapa mental que elaboran las abejas (corte de video incluido).

Optimizando el Recorrido

Animación sobre el registro de referencias visuales en la memoria de una abeja. Para ver el video, haz clic en la imagen.

Ahora que estamos familiarizados con el contexto de una abeja recolectora, podemos abordar algunos de los retos a los que se enfrenta. Por una parte, es importante que aproveche las fuentes más ricas de néctar y polen que encuentra, lo antes posible. Pero, por otra, debe conocer la distribución y estado de otras flores en su recorrido, y hacerles un seguimiento para saber cuándo estarán en su punto óptimo para la recolección. No se puede olvidar que existen depredadores en algunas flores y tendrá que mostrar cautela allá donde los haya identificado. Por tanto, deberá asociar puntos en el mapa con distintas circunstancias.

Experimento de seguimiento de un abejorro mientras descubre cinco puntos de avituallamiento en un campo. Para ver el video, haz clic en la imagen.

Un estudio realizado en un campo donde se introdujeron cinco puntos de avituallamiento cargados con néctar artificial, registró el patrón de los movimientos de abejorros primerizos (imagen derecha). El corte de video enlazado con la imagen muestra 33 viajes realizados por el abejorro B74. Durante los primeros veinte recorridos, fue descubriendo los puntos de avituallamiento, mientras realizaba otras exploraciones simultáneamente. A partir del viaje 21, en el que ya había encontrado los cinco puntos de avituallamiento, dedujo que eran las mejores fuentes de néctar, se centró en ellos.

De estos experimentos se concluye que la exploración del entorno tiene un carácter prioritario, y cuando las exploraciones arrojan los resultados suficientes para hacer una valoración, las visitas se centran en las mejores fuentes encontradas.

Los recorridos de un abejorro en su primer día de vida. Para ver el video, haz clic en la imagen.

En otro experimento, el mismo grupo de investigadores analizó el comportamiento de un abejorro a lo largo de su vida en campo abierto. El primer día (imagen izquierda) mostró un patrón de prospectiva aleatorio, que sirvió para que el abejorro registrase los puntos más interesantes. El narrador del video apunta a uno de los puntos que visita, en una zona boscosa. Entre los días 2 y 6, visita múltiples veces una sola localización (imagen inferior izquierda). Tras varios días lluviosos, en los que permanece en la colmena, entre los días 11 y 13 , visita la localización boscosa que el narrador apuntaba en el video. El abejorro no había visitado esa localización desde el primer día, pero la recordaba (imagen inferior derecha).

Los recorridos de un abejorro entre los días 2 y 6.

Recorridos de un abejorro entre los días 11 y 13.

Conclusión

Los estudios reunidos en este artículo atestíguan que las abejas y abejorros reunen información sobre su entorno durante sus recorridos generando un mapa mental. En este mapa también registran el tipo de flores visitadas y su valor presente y potencial como fuentes de néctar y polen. Esta información les permite valorar y tomar decisiones sobre las rutas de recolección. La lógica de estas decisiones prioriza la eficiencia en la recolección, pero también en la necesidad de contar con opciones alternativas ante cambios en las condiciones sobre el terreno. Esta dinámica no parece distar de la que nosotros mismos podríamos aplicar, a la hora de hacer la compra, por ejemplo.

Los procesos cognitivos, como los que hemos descrito, parecen estar distribuidos entre los animales, independientemente de su tamaño o  su historia evolutiva. Esta característica puede deberse a que la adaptación a situaciones complejas y cambiantes demanda de la cognición, más allá de los comportamientos automáticos que están codificados en el instinto.

Referencias

·      La asombrosa inteligencia de los abejorros, las avispas y otros insectos | DW Documental. Documental en castellano donde se describe la inteligencia de los insectos.

·      Radar Tracking and Motion-Sensitive Cameras on Flowers Reveal the Development of Pollinator Multi-Destination Routes over Large Spatial Scales (2012). Referencia sobre la optimización del recorrido de los abejorros.

·      Life-Long Radar Tracking of Bumblebees (2016). Referencia sobre el mapa credo por un abejorro a lo largo de su vida en condiciones salvajes recorrido de los abejorros.

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