Aprendiz de Abeja
Nuestra comprensión del mundo y el lugar que ocupamos en él depende en buena medida de nuestras propias percepciones y experiencias. Pero, a la hora de interpretar esa información, hay concepciones previas que pueden sesgar nuestro razonamiento.
La “Creación de Adán” de Miguel Angel. Capilla Sixtina
En lo que concierne a la naturaleza, nuestras observaciones se interpretan a través de una cosmovisión que nos separa de las demás especies. «Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios, los creó, varón y mujer los creó”» (Gn 1,26-28.31a).
Quizás este tipo condicionantes hayan impedido un mayor reconocimiento de las capacidades de otros seres vivos, incluso en el ámbito científico. A modo de ejemplo, René Descartes acuñó en el siglo XVII el término animal-máquina, para recalcar que los animales carecían de pensamiento y conciencia.
Esta es la primera entrada de la serie “LA MENTE DE UN INSECTO”, donde abordaremos las capacidades cognitivas de un grupo de organismos, las abejas, evolutivamente muy alejado de nosotros, y cuyo tamaño es ordenes de magnitud inferior. Sin embargo, la evidencia presentada en esta serie invitará a cuestionar nuestros esquemas sobre la cognición y la conciencia de estos y los demás seres vivos. Empezamos con este primer capítulo sobre el aprendizaje de las abejas recien nacidas.
Modelos de colmenas de abejas obtenidos colocando placas de vidrio en distintas posiciones. (Gallo y Chittka, 2018).
Aprendiz de Abeja
No es cosa de hoy. En 1814, el entomólogo suizo François Huber y su equipo descubrieron que las abejas construían sus panales adaptándolos a las restricciones de espacio y orientación que se les imponían con placas de vidrio. La superficie lisa del vidrio no permite que las abejas puedan sugetarse en él para construir el panal. Cuando la placa se situaba en la parte superior, las abejas no podían seguir el patrón habitual de construcción, de arriba a abajo. Pero, en vez de abandonar el proyecto, emprendían la construción de abajo a arriba. Cuando llegaban a la parte superior, no intentaban futilmente sujetar la colmena de alguna manera, sino que evitaban el contacto elegantemente, dejando un espacio que permitía el acceso de un lado al otro. Cualquiera que fuera la disposición de la placa de vidrio, la colmena se construía adecuadamente, evitando el contacto con el vidrio. Estos reveladores experimentos se repitieron en 2018 por Gallo y Chittka (derecha).
La Cognición frente al Instinto
Las cualidades requeridas para la respuesta que acabamos de describir van más allá de un comportamiento autómata. Requieren una evaluación y búsqueda de soluciones a un problema específico y complejo. En este punto, conviene diferenciar entre el instinto, como un mecanismo inato, automático y conún a todos los individuos de una especie. Por otra parte, la inteligencia o cognición comprende una evaluación y búsqueda de soluciones basadas en experiencias adquiridas. La primera puede atribuirse a circuitos genéticos, mientras que la segunda requiere de una capacidad cognitiva y comunicativa inata, pero comprende la observación o el aprendizaje propio o transmitido por otro individuo. Veamos ahora qué capacidades albergan los insectos en este terreno. Empezaremos por la etapa del aprendizaje.
Los primeros 10 días en la vida de una abeja transcurren dentro de la colmena, limpiando las celdas, asistiendo en el cuidado de las larvas y aprendiendo tareas. Para ello, observan comportamientos y rituales comunicativos, como el llamado “baile de las abejas”, una coreografía que practican las abejas recolectoras para informar a la colmena sobre la ubicación de flores ricas en néctar y polen (izquierda).
Se ha demostrado experimentalmente que las abejas que han sido privadas de observar este baile, o lo aprenden fuera del periodo de aprendizaje, no lo reproducen adecuadamente y la información que transmiten es erronea. Esto pone de manifiesto que cada abeja tiene que aprender detalles clave de la coreografía. Un trabajo reciente asegura que la memorización del baile incluye su reinterpretación durante períodos de sueño. Otras evidencias confirman que muchas otras tareas también tienen que ser aprendidas para alcanzar cierta funcionalidad.
Una flor de diente de león bajo luz ultravioleta (izquierda) y luz blanca (derecha). La visión de las abejas cubre ambos rangos cromáticos y permite obtener más información sobre las flores.
Tras el periodo inicial de aprendizaje, las jóvenes abejas promocionan a otras labores en la colmena, como la vigilancia de la entrada. A la tercera semana, salen de la colmena como recolectoras debutantes. En esta fase inicial no se guían solamente por el código del citado baile, de las abejas, sino también por el acompañamiento de abejas recolectoras veteranas. El colorido de las flores las atrae instintivamente (sobre todo el azul y el violeta (derecha), pero sólo la observación y la experiencia de entrar en contacto con las distintas flores les permitirán reconocer las más adecuadas y las que se encuentran en su momento álgido de producción de néctar o polen.
Conclusión
En esta breve descripción hemos detallado tareas que las jóvenes abejas deben aprender para poder desempeñarlas adecuadamente. Esto se debe a que las características del entorno de cada colmena son complejas, específicas y además cambiantes a lo largo del tiempo. Adaptarse a esta variedad circunstancias es inviable mediante procesos rígidos y mecánicos, como los instintos. El aprendizaje, es un proceso complementario al instinto, de caracter cognitivo, que conlleva la observación, la memoria y la capacidad para elaborar una respuesta ajustada a cada situación en cada momento. Además, el aprendizaje entraña el reconocimiento del “otro”, en el caso de la comunicación. Todo esto es significativo, porque apunta la existencia de conciencia.
La siguiente entrada se centrará en la manera en que las abejas confeccionan sus rutas de recolección.
Referencias
· Documental sobre la vida en un panal de abejas (Castellano).
· Artículo de divulgación explica lo que se sabe sobre el aprendizaje del baile de las abejas. Science News (2023) (Inglés).
· El cerebro de las abejas revela secretos del aprendizaje humano. Artículo de divulgación reciente sobre la neuroquímica del aprendizaje en las abejas (Castellano).
Referencias técnicas. (Inglés)
· La construcción de la colmena con placas de vidrio por Gallo y Chittka, 2018
· Sobre el aprendizaje del baile de las abejas, los estudios de Dong y Colaboradores (2023) y Dunlap A.S, (2024) ofrecen datos actualizados.
· Sobre las diferencias entre las abejas recolectoras primerizas y las más experimentadas, y cómo cambian sus preferencias con la experiencia, el estudio de Ajad y Arenas, (2025).