El Reciclaje de la Hojarasca
Cada otoño, las hojas de muchos árboles se tornan amarillas, rojas, o directamente marrones, antes de desprenderse. Una vez en el suelo, se acumulan, y a lo largo del invierno, se desvanecen. En este artículo repararemos en el complejo proceso que torna las hojas recién caídas en un producto oscuro, rico en nutrientes, capaz de retener agua y, a la vez, mantenerse aireado. Un componente del suelo que es imprescindible para los seres que en él habitan: el humus.
Un Manto Protector
La hojarasca recién depositada actúa como una cubierta para los organismos del suelo. Por una parte, retiene la humedad frente a los vientos secos de otoño. Por otra, amortígua el efecto de la lluvia y los cambios bruscos de temperatura. La enorme comunidad de criaturas que proteje la hojarasca será la que emprenderá su descomposición en una secuencia ordenada de etapas.
Las Etapas de la Descomposición
Lavado (o Lixiviación): En cuanto las hojas tocan el suelo, la lluvia y el rocío comienzan a arrastrar sustancias. Algunas son fácilmente asimilables por los microbios del suelo, como azúcares, aminoácidos, el ácido cítrico o el málico, así como sales de potasio, magnesio y calcio. Otras, sin embargo, son difícilmente asimilables o ligeramente tóxicas, como las sustancias fenólicas o los taninos. Pero su dilución el el suelo favorecen su degradación por consorcios de microbios. Las hojas habrán quedado así desprovistas de inhibidores, y disponibles para los microorganismos colonizadores, quienes se instalan sobre ellas para degradar lentamente la celulosa y la lignina. Esta degradación temprana reblandece las hojas y las hace más apetecibles para el equipo de desguace que espera para entrar en acción.
Los isópodos, o cochinillas, forman parte de la mesofauna que fragmenta la hojarasca.
Fragmentación: Invertebrados, como lombrices, milpiés e isópodos (mesofauna) se ponen manos a la obra, desgarrando las hojas en trozos, masticandolas y digiriéndolas. Este descuartizamiento facilita que invertebrados más pequeños que un milímetro (microfauna) participen en el consumo de las hojas.
Los hongos colonizan los sustratos y , entre otroas cosas, degradan la celulosa y la lignina.
Descomposición microbiana: Los microbios ejercen su papel de degradadores químicos de la materia que forma la estructura de las hojas. Los hongos, que ya reblandecieron las hojas, pasan ahora a descomponer pequeñas partículas de celulosa y lignina. Las bacterias se unen, descomponiendo moléculas más simples y ayudando a liberar nutrientes que estaban encapsulados.
Humificación: El resultado conjunto de los anteriores procesos es la formación del humus: una materia orgánica oscura y estable, que contiene nutrientes y alberga los consorcios de microorganismos que colaboran con las raíces de las plantas.
El Papel del Humus en la Salud de las Plantas
El humus actúa como una esponja que mejora la capacidad para retener agua hasta diez veces su peso seco. Más de la mitad del volumen del humus está constituido por aire, lo cual contribuye a que las raíces y sus consorcios aeróbicos (que respiran el aire) puedan extenderse libremente a través de él. El humus alberga nutrientes que se liberan lentamente, de tal manera que los organismos que colaboran con las raíces puedan acceder a ellos y suministrarlos a la planta.
Sincronizado con otros Ciclos Biológicos
Los ácaros, de menor tamaño que un milímetro, son miembros de la extensa microfauna del suelo.
En un año meteorológicamente típico, el proceso de Lavado podría tener lugar durante una o dos semanas en Octubre-Noviembre. La Fragmentación, durante un més, entre Noviembre y Febrero. La Descomposición Microbiana se iniciaría en Diciembre y se extendería hasta Abril. El humus maduro podría estar disponible entre Mayo y Agosto. Estas fechas coinciden con la época de crecimiento vegetativo, floración y producción de frutos por las plantas.
* Los periodos son aproximados porque las condiciones y la naturaleza de las hojas influyen en la marcha del proceso.
Conclusión
El reciclaje de las hojas desprendidas forma parte del ciclo vital de los bosques y parques. Su dinámica está engranada con el resto de los procesos biológicos del ecosistema. Si no te gusta ver las hojas sobre el suelo en tu patio o jardín, recógelas y amontónalas en un rincón, o en algún lugar protegido. Al final de la primavera podrás esparcer el humus que se ha formado y tus plantas crecerán más sanas. Entre tanto, si visitas las hojas amontonadas y miras en su interior, encontrarás a la tropa que se describe en este artículo, trabajando, ¡claro!
Referencias
· Video que muestra la fase de fragmentación de la hojarasca de un bosque. En el primer tercio, aproximadamente, sólo intervienen los invertebrados más grandes, como lombrices e isópodos. Posteriormente, se puede ver la intervención de la microfauna (más pequeños) actuando sobre los restos de menor tamaño. A partir de ese punto, la degradación se acelera cada vez más, seguramente por la entrada en acción de los microbios.
· Puedes encontrar más información relacionada con este artículo en dos entradas anteriores: Suelo Vivo y El Suelo y las Plantas.
· La Vida en la Hojarasca. Johnson, E.A. y Catley, K.M. American Museum of Natural History (2005) PDF
Referencias Técnicas
· Prescott, C.E. (2010). "Litter decomposition: what controls it and how can we alter it to sequester more carbon in forest soils?" Biogeochemistry, 101(1-3), 133–149.
· Berg, B., & McClaugherty, C. (2014). Plant Litter: Decomposition, Humus Formation, Carbon Sequestration (3rd ed.). Springer.
· Bradford, M.A. et al. (2016). "A test of the hierarchical model of litter decomposition." Nature Ecology & Evolution, 1, 1836–1845.
· Wardle, D.A., Bardgett, R.D., Klironomos, J.N., Setälä, H., van der Putten, W.H., & Wall, D.H. (2004). "Ecological linkages between aboveground and belowground biota." Science, 304(5677), 1629–1633.
· Swift, M.J., Heal, O.W., & Anderson, J.M. (1979). Decomposition in Terrestrial Ecosystems. University of California Press.